Qué es el solitario
El solitario es un juego de paciencia: se reparte la baraja en una mesa preparada al azar y el jugador, sin rival y sin prisa, intenta ordenarla por completo. No hay apuestas, no hay turnos y nadie te quita una carta de las manos: la única oposición es el reparto que te haya tocado.
Su familia es muy antigua. Los solitarios se juegan desde hace siglos en Europa central y el que casi todo el mundo conoce hoy llega de la variante francesa llamada Klondike: siete columnas escalonadas, un mazo de reserva y cuatro fundaciones que hay que llenar del as al rey. Es el mismo juego que aparece en todos los ordenadores, adaptado aquí a la baraja de cuarenta cartas que se juega en España.
En una frase
Ordena las cuarenta cartas en cuatro montones, del as al rey de cada palo, moviendo las del tablero en escaleras que alternan color. Si las subes todas, ganas.
Qué necesitas para jugar
- Baraja española de 40 cartas: los cuatro palos (oros, copas, espadas y bastos) con as, 2, 3, 4, 5, 6, 7, sota, caballo y rey. Diez cartas por palo, cuarenta en total.
- Una mesa con sitio: el tablero ocupa siete columnas y cuatro montones más, así que conviene tener espacio a lo ancho.
- Un poco de paciencia y, si te atascas, la calma de saber que hay repartos imposibles: no es culpa tuya.
- No hace falta papel ni lápiz: aquí no se apunta nada, y el que gana es el que acaba, no el que más suma.
Cómo se reparte
Se baraja y se reparten siete columnas escalonadas: la primera lleva una carta, la segunda dos, la tercera tres y así hasta la séptima, que lleva siete. Son 28 cartas en total. De cada columna, solo la última carta se pone boca arriba; las demás quedan tapadas. Las doce cartas que sobran forman el mazo, bocabajo, y a su lado se deja el hueco del descarte. Con esto la mesa está lista.
La mesa, carta por carta
| Zona | Cuántas cartas | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Las siete columnas | 28 cartas | El tablero de trabajo: escaleras descendentes que alternan color |
| El mazo | 12 cartas | La reserva: se roba de una en una hasta agotarla |
| El descarte | Las que robes | De ahí sale la carta que puedes colocar; se puede reciclar |
| Las cuatro fundaciones | 0 al empezar | Los cuatro montones finales, del as al rey de cada palo |
Las reglas, una a una
- Las columnas se construyen hacia abajo y alternando color: sobre un 6 de oros (rojo) va un 5 de espadas o de bastos (verdes), y sobre ese 5 va un 4 de oros o de copas.
- Solo se mueve hacia arriba de la escalera: de una columna puedes coger la carta que está arriba y todas las que bajan en escalera correcta desde ella.
- Una columna vacía solo la puede abrir un rey (12). No sirve un caballo, ni una sota, ni un 7.
- Las fundaciones se llenan del as al rey: al as (1) le siguen el 2, el 3, el 4, el 5, el 6, el 7, la sota (10), el caballo (11) y el rey (12). Cada fundación es de un solo palo.
- Solo se pasa a la fundación la carta que toca, y de una en una: si en la fundación de copas ya hay as, 2 y 3, la siguiente que puedes subir es el 4 de copas.
- Cuando destapas una carta tapada, se da la vuelta: si al mover una escalera dejas una carta bocabajo arriba de la columna, se voltea y pasa a estar disponible.
- El mazo se roba de una en una y las cartas robadas van al descarte bocabajo… es decir, al descarte boca arriba, y solo la de arriba del descarte se puede usar.
- Cuando el mazo se acaba, se recicla el descarte: en nuestra mesa puedes dar tres vueltas; en la mesa de casa se decide antes de empezar si hay una, tres o vueltas ilimitadas.
- Ganas cuando las cuarenta cartas están en las fundaciones: cuatro montones de diez cartas, del as al rey, sin que quede nada en las columnas ni en el mazo.
Los colores, con baraja española
En el solitario francés las escaleras alternan rojo y negro. Aquí se hace igual, pero con los colores de nuestra baraja: oros y copas (los palos «rojos») alternan con espadas y bastos (los «verdes»). Así, sobre un 4 de copas va un 3 de espadas o de bastos, y nunca otro de oros ni de copas.
Las figuras: el detalle que se olvida
La baraja de 40 no tiene ochos ni nueves, así que el orden real de las cartas es: as, 2, 3, 4, 5, 6, 7, sota, caballo y rey. Después del 7 va la sota, y el rey es el final de la escalera. Es justo el orden del tute, del mus y del cinquillo, y en el solitario significa que sobre una sota solo puede ir un 7. El rey, al ser la carta más alta, es la base de la escalera: sobre él baja el caballo, luego la sota y así hasta el as; lo que no puede pasar es poner un rey encima de otra carta, porque no hay ninguna más alta que él.
Trucos que funcionan
- Los ases son lo primero. En cuanto salga un as, súbelo a su fundación: no sirve de nada tenerlo en una columna, porque ningún palo puede poner nada encima de él.
- Vacía columnas. Una columna vacía vale oro: es donde puedes guardar una escalera larga sin deshacer otra. Antes de mover, pregúntate qué columna te va a quedar libre.
- Destapar es avanzar. Cada carta que se da la vuelta al mover una escalera es información nueva. Si puedes elegir entre dos movimientos, elige el que destape una tapada.
- Antes de reciclar, mira el tablero. Las vueltas al mazo son un recurso limitado: úsalas cuando no haya nada que mover, no cuando quede una jugada disponible.
- No subas a la fundación a lo loco. Subir un 4 que servía de base para una escalera larga puede dejarte sin sitio. Sube lo que no vas a necesitar.
- Guarda el deshacer para el final. El botón de deshacer sirve para probar: mira qué pasa al mover, y si el resultado no te gusta, vuelve atrás.
Variantes de casa
- Sin vueltas. Se roba una sola vez y hasta el final. Es la versión más dura, para los que ya no se atascan.
- Tres cartas. Se roban de tres en tres, como en el solitario clásico de la baraja francesa. Con cuarenta cartas es mucho más difícil, porque el descarte se llena de cartas que no puedes usar.
- Sin mazo. Se reparten solo las siete columnas y las doce cartas que sobran se reparten boca arriba en fila. Es el solitario para partidas cortas.
- Fundaciones de 48. Si tienes una baraja de 48 cartas (con ochos y nueves), las fundaciones pasan a tener doce cartas y el reparto gana cartas en el mazo.
- A dos. Dos personas con dos barajas, cada una con su tablero, y gana quien termine antes o quien tenga más cartas en las fundaciones cuando se acabe el tiempo acordado.
¿Cuántas cartas se reparten en cada columna?
¿Dónde va el rey?
¿Se puede mover más de una carta a la vez?
¿Y si el solitario no sale?
¿Se puede jugar solo con la baraja francessa?
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Las cuatro fases, las señas y los tantos.
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El espadazo, los cantes y sus tres variantes.
El truc ▶ jugable
Envites, manillas y picaresca valenciana.
El continental ▶ jugable
Siete vueltas, combinaciones y puntuación.
El chinchón ▶ jugable
Combinaciones, cierre y puntuación.
El cinquillo ▶ jugable
Series del as al rey: el primero que se queda sin cartas.
El guiñote ▶ jugable
El tute de Aragón: la sota manda sobre el caballo y el cambio del siete.
La brisca ▶ jugable
Tres cartas, la pinta en el mazo y tiro libre.
La escoba del 15 ▶ jugable
El juego de capturas: suma quince y haz escobas.