Tu guía consultiva sobre plantas suculentas y cactus

Bienvenido a La Suculenta, una guía consultiva y atemporal sobre el cultivo y cuidado de plantas suculentas y cactus. Aquí encontrarás información práctica, clara y verificada para que tus plantas luzcan sanas todo el año.
Si es tu primera suculenta, empieza por lo que de verdad decide si vive o muere: la luz y el drenaje. La mayoría necesita entre cuatro y seis horas de luz muy clara; el sol directo del mediodía en verano puede quemar las hojas, mientras que la falta de luz las estira y les borra el color. Colócalas junto a una ventana orientada al este o al sur y gira la maceta cada dos semanas para que crezcan rectas.
El segundo punto es el agua, y casi todos los problemas vienen de regar de más, no de menos. Riega a fondo y espera a que el sustrato esté completamente seco antes de repetir. Un sustrato mineral —con arena gruesa o perlita— y una maceta con agujero de drenaje evitan que las raíces se pudran. En invierno, cuando la planta descansa, reduce el riego a una vez al mes aproximadamente.
¿Cada cuánto hay que regar una suculenta? Depende de la estación: en verano puede ser cada 10-15 días y en invierno cada 4-6 semanas. Guíate por el sustrato seco, no por el calendario.
¿Se pueden tener dentro de casa? Sí, siempre que tengan mucha luz natural. Si ves que la planta se estira y pierde color, le falta luz: acércala a la ventana o usa una lámpara de crecimiento.
¿Es normal que pierda las hojas de abajo? Es habitual si son hojas viejas que se secan: la planta las reabsorbe. Preocúpate solo si la base se vuelve blanda, que es señal de exceso de agua.
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