Identifica y combate los enemigos más habituales (¡y no todos).
Los enemigos más temidos
La mariposa del geranio (talia) — Cacyreus marshalli — el enemigo n.º 1. Sus orugas taladran los tallos y pudren la planta desde dentro. Síntoma: tallos y yemas secos, plantas que se rompen. Prevención: revisar a fondo al comprar, y aplicar tratamiento específico (feromonas o insecticida sistémico) en cuanto se detecte.
Pulgón — colonias en brotes y botones florales. Síntoma: hojas deformadas, melaza pegajosa. Tratamiento: jabón potásico o agua jabonosa.
Mosca blanca — pequeños insectos blancos bajo las hojas. Se trata con jabón o barniz insecticida.
Hongos (roya, moho gris) — manchas en hojas por exceso de humedad y mala ventilación. Tratamiento: mejorar ventilación, evitar mojar el follaje, reducir riego.
La mariposa del geranio (Cacyreus marshalli) es una especie foránea introducida en Europa desde Sudáfrica — de nuevo, un vínculo con el origen de la planta. Referencia: guías de sanidad vegetal.
Regla de oro: la mejor defensa es la prevención: inspección semanal, buena ventilación y riego sin mojar las hojas.
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Consejos prácticos
Revisa los tallos al poco de comprar un geranio: un orificio o una zona hueca puede ser señal de la mariposa.
Aísla la planta afectada para que los bichos no pasen a las macetas vecinas mientras la tratas.
Para pulgones y mosca blanca, una pulverización suave de jabón potásico soluciona mucho sin dañar la planta.
Ventila y evita mojar las hojas al atardecer; el follaje húmedo toda la noche invita a los hongos.
Corta y desecha las hojas con manchas fuertes; no las dejes en la maceta si sospechas de enfermedad.
Errores frecuentes
El fallo más grave es no detectar a tiempo la mariposa del geranio. Sus orugas se comen el interior de los tallos y, cuando la planta se parte, ya puede ser tarde; revisar a menudo es la mejor defensa.
Confundir hongos con plagas y actuar al revés es habitual. Para la roya o el moho gris no sirven los insecticidas; hacen falta menos humedad, más aire y retirar las partes afectadas antes de que avancen.
Dejar montones de hoja caída sobre el sustrato es otro error silencioso. Restos húmedos y en sombra crían plagas y hongos; mantener limpia la base de la planta cuesta poco y evita muchos problemas.