Multiplica tus plantas gratis con estos métodos sencillos.
3 formas fáciles de multiplicar
Por hoja — desprende una hoja sana, deja que el extremo se seque (1-2 días) y colócala sobre sustrato húmedo. En 2-4 semanas formará raíces y una pequeña roseta.
Por hijuelos — muchas suculentas sacan retoños en la base. Sepáralos con la raíz y plántalos directamente.
Por esqueje de tallo — corta un trozo de tallo, déjalo cicatrizar y plántalo. Perfecto para sedums colgantes.
Clave: siémpre deja que la herida se seque (callo) antes de regar, para evitar la pudrición.
Reproducción por hoja, paso a paso
Desprende con cuidado una hoja entera (incluida su base) de la planta madre.
Déjala reposar 2-3 días en un lugar seco hasta que el extremo forme un "callo".
Colócala encima de un sustrato húmedo, sin enterrarla.
En 2-4 semanas aparecerán pequeñas raíces y luego una minúscula roseta.
Cuando la nueva planta tenga varias hojas, trasplántala a su maceta.
Consejo: la paciencia es clave. Las suculentas crecen despacio, pero la espera merece la pena.
Consejos prácticos
Usa siempre una hoja entera y sana: si se rompe por la base y queda solo la punta, no saldrá la nueva planta.
Deja cicatrizar el corte en un sitio seco y a la sombra; el callo evita que la humedad pudra el esqueje.
No entierres la hoja ni la riegues directamente: basta con apoyarla sobre un sustrato ligeramente húmedo.
Separa los hijuelos cuando tengan ya varias hojas y raíces propias; antes de eso siguen alimentándose de la madre.
Enraíza en primavera o a principios de otoño, cuando la planta está activa y las temperaturas son suaves.
Errores frecuentes
Uno de los fallos más comunes es regar los esquejes recién puestos. La herida aún abierta y la humedad constante son la receta perfecta para la podredumbre; conviene esperar a que aparezcan las primeras raíces.
Mucha gente tira las hojas que caen o las que arranca sin querer. Casi todas pueden dar una planta nueva si se dejan sobre tierra seca y se espera con paciencia, así que es la forma más barata de ampliar la colección.
Mover a cada momento el esqueje para ver si ya tiene raíces lo estropea. Cada vez que se desentierra se rompen las raicillas nuevas; mejor dejar la planta quieta y observar si empuja hojas nuevas.